Antes que todo, nunca imaginé ni pensé en que la primera iba a ser en atmósfera romántica ni todo eso. Yo siempre quise que simplemente fuera.
Después de pasar mi infanto-adolescencia dedeando y haciéndome pajas con muchas cosas y en muchas posiciones, sentí que era hora de pasar la siguiente etapa. Soy de las que cuando tienen curiosidad lo busco por mi misma.
Tenía un conocido que hace rato me estaba calentando la tetera, era más mayor que yo(no sé porqué siempre me han gustado más viejitos) pero siempre lo encontré un mijito rico. Y justo ese era mi candidato. Ocasión: carrete(obviamente que el bendito y hermoso copete todo lo puede). Ojalá no sea difícil este hueon, pensé, pero como somos animales, es tan sencillo como mover la cola y punto. No me importaba que fuera especial, sólo que me enseñara a culear y que no me dejara con la sensación de que el sexo era algo malo.
Estábamos en una casona grande, habían amigos, conocidos, y hueones que nadie había invitado. Pico, yo quería tirarme a ese hueon aunque mi primera vez fuera en el baño. Había copete, marihuana, música pa alegrar el corazón, estaba todo alineado a mi y a mi entrepierna. Llegó, me miró y me sonrió. Yo cacho que asistió porque sabía que yo le iba a resultar fácil. Y tenía razón, pero no porque yo sea fácil, de hecho, esta vez y sin que él se diera cuenta, yo lo usé. Cabe decir que un par de veces antes habíamos tenido onda pero muymuy piola. Esta vez se olía la tensión, era distinto, quizás por el ambiente que había. Estuvimos mucho rato hablando, conversando, cantando, etc. Pero no pasaba nada, hasta que me fui al baño de esa casa(que de verdad era inmensa) y me siguió. Bacán al fin. Me esperó afuera, y cuando salí me agarró de la cintura(16 años tenía) y me besó. Me besó tan cálidamente que no me aguanté y sin decir nada, me lo llevé a una de las piezas. Nos encerramos y empezamos a besarnos, podía sentir en su manera de respirar que me lo quería poner. Y eso era lo que yo quería también. Le saqué la ropa y él a mi. Me acosté arriba de él y comencé con un juego de besos, lengua, mordidas en todo su cuerpo. El mino era exquisito. Y llegué donde quería llegar. Le bajé el cierre del pantalón y sin asco, me metí todo su miembro en la boca. Fue alucinante, me sentí la reina del mundo. Pero no estuve mucho rato en eso, en otra ocasión contaré mi primera y hermosa vez de real chupádepico. Saqué unos condones que tenía en la cartera, con una habilidad impensada se lo puse y me senté. Dolor? Si, un poco. La verdad yo no tenía miedo, como nunca en mi vida, no temia, sólo quería saber que se sentía, y se sentía bien, salvo que duró tan poco. Si, mi primera vez no duró más de 15 minutos, el mino de había ido cortao y yo quería más. Moraleja: las apariencias engañan, sin embargo, me había sacado las ganas de querer culear por primera vez. Luego de eso nos quedamos hablando, como era una pendeja y no cachaba na, creía que eso estaba bien, pero con los años me dediqué a acostarme con tantos y distintos hombres, que entendí que el hueon tenía problemas de duración( no soy una seca, sólo muy caliente).
Con los años, nos volvimos a encontrar, yo ya estaba más grande y él seguía igual. Segundo intento, pensé, quizás ahora me dé lo que de verdad necesito. Fue peor, el rendimiento del varón fue igual o peor que la primera vez, con la diferencia que yo me indigné, obvio. Cuando tenía 16 años podía haberme echo hueona, pero después de varios polvos, difícil. Funciono así. El sexo es sexo, a mi no me hagan mala publicidad con esa hueá, porque no es grato que te estafen con un polvo.
Me resta decir, que a pesar de todo eso recuerdo la primera vez como algo anecdótico, no me arrepiento de que haya sido tan fría de mente pero tan caliente de vayaina. De ahí en adelante recién empezó lo mejor. Que lo voy a contar en otro momento porque estoy trabajando y tengo tan cara de tonta que aquí no sospechan que me gusta tantotanto el pino y el queso.
